Mostrando entradas con la etiqueta Martin Scorsese. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Martin Scorsese. Mostrar todas las entradas

21/7/12

La Invención de Hugo



Paris tridimensional

El estreno de Scorsese en el cine de 3D se mueve en la estela de Amelie, no sólo porque está ambientado en París, sino porque la ambientación, la música, los tonos de comedia, el aroma de croisant, el espíritu en una palabra, se le acerca bastante. Sin llegar a igualar al original claro. Hugo cuenta con la excelencia de su apartado visual, pero, por lo demás, es una película demasiado infantil, lenta y un tanto aburrida, en la que se nota demasiado que es un trabajo de encargo del maestro neoyorquino. El homenaje a los orígenes del cine está bien, así como el trabajo en general de los actores, pero el resultado se queda a medio camino: ni chicha ni limoná.

Lo mejor: la dirección artística y la música.
Lo peor: algo sosa. Lo pesadito que resulta Sasha Baron Cohen.






El bonus de hoy: una pieza de la soberbia banda sonora, compuesta por el inabarcable Howard Shore.


29/6/11

Taxi Driver

Mi problema con Scorsese
Nadie discute que Scorsese es uno de los directores americanos, ya clásicos todos ellos, que renovaron el cine allá por los años setenta (recordemos el famoso cuarteto completado con Spielberg, Coppola y Lucas, aunque un servidor excluiría a este último, añadiendo a Brian de Palma). Estos cuatro directores se aproximan a la violencia en el estilo de Sam Peckinpah, aunque lógicamente de maneras distintas: Coppola y Scorsese de forma más ambigua, De Palma y Spielberg de forma más heroica (o menos ambiciosa en general, con excepciones), pero todos ellos se sitúan a medio camino entre la glorificación y la crítica, entre el heroísmo y el terror puro. Tema interesantísimo, afirmo, para desarrollar en mi tesis (quizá algún día, cuando me decida a estudiar cine, hacerme vegetariano y vivir en Australia).

Taxi driver se edita ahora en Blu Ray en versión restaurada y limpita, pero sin añadidos ni montajes del director ni demás gaitas. Considerada una obra maestra, la película retrata el Nueva York de los setenta y en particular la noche y sus fantasmas. Manhattan hoy en día es otra cosa, pero por entonces, esa ciudad llena de basura –como dice el personaje de De Niro- tenía tanta fuerza que se convierte en un personaje más. Por la película circulan también Cybill Sheperd y una inolvidable Jodie Foster, aparte de un pequeño papel para el siempre reconocible Harvey Keitel. Buenos mimbres.

Pero, aún así, no me gusta Taxi Driver. No le negaré que sea una película formalmente correcta, pero el guión de Schrader me parece muy sobrevalorado. No comprendo a este Taxi Driver, no entiendo su giro hacia el suicidio: me parece precipitado y un tanto absurdo. No es verdad que la película no se posicione respecto a la violencia y a los hechos: se demuestra una simpatía constante por De Niro -sobre todo al final, por si no quedaba claro-, se glorifican las paredes cubiertas de sangre. No es verdad que Taxi Driver sea una película sobre el terror y la locura de su personaje psicótico: es una película sobre un héroe en un mundo de locos.

Es ese bamboleo entre el horror y el heroísmo el que, en mi opinión, Scorsese no controla (o no controla a mi gusto, será mejor decir). No me gustan Infiltrados, Uno de los Nuestros, Casino. Solamente en Gangs of New York, entendida como momento histórico, las batallas sangrientas y su glorificación tienen algo de sentido. Es el acercamiento de Coppola en El Padrino el que, a todas luces, resulta vencedor, y me quedo con ganas de comentar los Cohen y su Fargo o Muerte entre las Flores, o la postura tan exitosa de Eastwood en Sin Perdón y su personaje 50% corazón, 50% asesino, con su final brillante -con muchas similitudes con Taxi Driver, por cierto-. Scorsese no se ha acercado nunca a las cotas de todos ellos, o de Apocalypse Now o Salvar al Soldado Ryan, por citar algunos ejemplos más. Y la lista seguiría. Por eso siempre se quedará, en mi opinión, a las puertas del grupo de los más grandes.

Remato diciendo que la ambigüedad es imposible en la mirada del artista, por eso tal vez, el gusto por la tortura y el disparo a bocajarro de Mr. Scorsese nos revelaría a un artesano de la dirección traumatizado por un hecho violento, pero cuyas paranoias mentales resultan ser mucho menos estimulantes que las de, por ejemplo, David Lynch o, en otro orden de cosas, los cuadros de Francis Bacon o Salvador Dalí. No recomiendo a nadie que pierda el tiempo viendo Taxi Driver, aunque suene a blasfemia, aunque sea una película famosísima.

Lo mejor: esa primera cita que comienza y termina en un cine X. A eso le llamo yo ir al grano. En todo caso, gran escena.
Lo peor: el salto, para mí no bien expresado, de reprimido-mojigato a asesino-héroe, que parte la película en dos mitades bien distintas. Y la violencia del final, claro.



Anda que...

21/2/10

Casa de locos

Shutter Island
Sí señor, por fin Scorsese (el director con más eses por metro cuadrado de la historia del cine) da la talla en una película con aire de best-seller (no en vano es una adaptación de una novela, y éso se nota en algunas escenas cuyo efecto está pensando para ser leído) y en la que se entremezclan los clichés del género negro con el terror psicológico (desde El Resplandor a Alguien Voló sobre el Nido del Cuco, pasando por El Corazón del Ángel, El Silencio de los Corderos, la banda sonora de Tiburón, M. Night Shyamalán). La película funcionaría en las manos de cualquier director, especialmente si pone uno al frente al siempre inquietante Ben Kingsley y al solvente DiCaprio, que sigue siendo un actor ni bueno ni malo; y le añade celdas óscuras y húmedas, un par de sustos, un par de niños fantasma (ya se sabe, éso no puede faltar) y una tela de araña tejida a base de puzzles por los pelos y mucha, mucha trampa. Pero en las manos de Scorsese, nos aparecen además escenas memorables, composiciones brillantes, y una narrativa a prueba de bombas, de las que te dejan pegado a la butaca 140 minutos. Hacia la mitad la película pierde un poco de fuelle, y la conclusión se me antoja demasiado larga, explicada con demasiados detalles, como si el director no estuviera del todo convencido de su mentira y quisiera convencerse a sí mismo. Me explico, inaugurando así el primer spoiler de mi blog.
.
*SPOILER*
Todo es tan mentiroso, tan contado por los pelos, que casi dan ganas de que la teoría de la doctora (que hemos de suponer una alucinación) sea cierta. Porque, ¿de verdad hay que creerse que a un psicópata peligroso, fuerte, preparado, se le da la opción de salir de la isla en ferry, y por lo tanto volver a montar de vuelta, sin pensar que pueda escaparse? Ese principio es muy, muy tramposo. Pero, sin ir mucho más lejos, la escena del faro, al final... ¿Cómo llegan los doctores al faro? Porque el protagonista llega nadando, con mucho esfuerzo, y jadeando sube las escaleras, pero, ¿y el doctor? Porque claramente llega después que Leo... Hemos de suponer que han llegado en barca, primero Ben Kingsley, y, posterior a DiCaprio, el doctor "Chunk"... pero Leo hubiera visto la barca desde el acantilado, de existir (porque el ferry es la única manera de dejar la isla...) ¿Y cómo es que hay un despacho arriba de tantísimas escaleras...? En fin; la trama está tan cogida por los pelos, que casi es más creíble la teoría conspiratoria, según la cuál Leo empezaría a ver alucinaciones a las 36 horas de estar en la isla... que es cuando empiezan a aparecer los niños en su sueño... Entiendo que la historia de la película está clara, pero deberían habérselo trabajado un poquito más, para que todo encaje sin fisuras...
*FIN DEL SPOILER*
.
Pues nada, que ése es el problema con los sueños y alucinaciones, que uno termina no sabiendo cuál es la realidad. Qué poderosa (y qué miedo da) la mente humana, capaz de engañarnos de esa forma, siendo nosotros mismos incapaces de percibir nuestra locura. Y qué miedo da también que otras personas de bata blanca, a quienes suponemos éticos, indaguen en nuestros cerebros y sean capaces de determinar quién está cuerdo y quién no. Seguramente todos estamos un poco locos, seguramente la locura es bella.


Un faro en una película de terror... ¿dónde he visto yo éso antes? ;-)
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...