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23/4/12

Mi Semana con Marilyn



El Crepúsculo de la Diosa
Ya dicen en mi pueblo que no importa como se empieza, sino como se termina. Me he llevado una buena sorpresa con este biopic, que empieza un poco flojo (sin dejar de funcionar) y va mejorando despacito hasta llegar a un final de relumbrón. Casi sin darnos cuenta, la cinta, muy hábilmente, con pocos recursos, nos conecta con los personajes y sus motivos y emociones. Secreto a voces, por otra parte, para conseguir una buena película.

No lo tenía fácil Michelle Williams para conseguir una Marilyn creíble. Obviamente, en la comparativa sale perdiendo a todos los niveles, en particular respecto al físico y a esa pícara expresividad que convierten a la Monroe en una actriz irrepetible. Pero, seamos justos, también nos lanza buenos destellos, de cuando en cuando, sobre todo interpretando a esa Marilyn asustada y meláncolica de detrás de las cámaras. Junto a ella, Kenneth Brannagh se embarca muy gustoso en la tarea de aproximarse al mito de Sir Lawrence Olivier, quien, como muy bien dicen en la película, no es más que un actor que quería ser una estrella, y que por ello mismo envidia a la Marilyn, que es una estrella sin llegar a ser una actriz. Con un par de citas de Shakespeare y unas frases bien dichas el personaje sale a hombros de tan complicada circunstancia. Unos cuantos secundarios de lujo (Judi Dench a la cabeza) redondean la función.

Lástima de un comienzo que no puede olvidarse de las estrellas originales, y de un final algo deslabazado, que trastabilla, como si al director (en este su primer largometraje) le diera miedo redondear su obra para conseguir una gran película. En todo caso, desde Tururú recomendamos Mi Semana con Marilyn, por su sencillez y falta de pretensiones, y por dejar que los actores expresen sus emociones con la mirada y un puñado de frases bien dichas. Reamente, no hace falta mucho más. Cine dentro del cine y mitos de la Edad Dorada de Hollywood: un cocktail no sólo para cinéfilos, pero imprescindible si el celuloide es tu religión y Paul Newman su profeta.

Lo mejor: su diálogo conciso.
Lo peor: no todos los actores están a la misma altura. Ciertos titubeos que lastran el resultado final, que podría haber sido aún mejor.



Did she break your heart?
Just a little bit
Good. It needed some breaking.

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