Lo que Prometeo promete
A estas alturas ya alguno estará haciendo cola para ver el esperado retorno de Ridley Scott al género que le dio la fama. Me temo lo peor, vistas sus últimas películas. Tampoco me gusta que haya tenido que recortar escenas violentas para obtener la famosa calificación en USA para menores de 17 acompañados – lo que significa que tendremos sangre para rato (nada que desgraciadamente no hayamos visto ya). De partida, no hubiera pasado nada si aquella nave que pide auxilio a la Nostromo en la primera película sigue envuelta en el misterio. Es más, tanto mejor. Al menos, esperemos que la explicación que nos den no dilapide los secretos y la mística de los Aliens, como por ejemplo la nueva trilogía de Star Wars hizo con la aparición de los miriclodianos y de un Yoda saltarín.
De forma bastante menos prudente, me quejaba yo hace casi tres años de la falta de originalidad del cine de hoy en día, a propósito del anuncio de esta película que hoy finalmente se estrena. En fin, una curiosidad, que sigue siendo bastante acertada pese al tono exaltado. Que por otra parte es, tal vez, el que se merece. Aquí la reproduzco, pelín editada, para forofos, curiosos, masoquistas y amigos en general, que alguno me queda aún. Los demás, al cine.
Que alguien pare ésto, que yo me bajo
Alien 5
Anuncian que se va a rodar Alien 5. Pues muy bien, hombre. Y que será una precuela, palabro que está muy de moda pero que -constato- no está en la RAE. Pues vaya. Alien, la original, es una copia descarada de tiburón, que había sido un taquillazo unos años atrás gracias a una dirección soberbia, a unos actores impresionantes y a una partitura de dos notas, y simplemente recogiendo un monstruo de serie B pero rodeándole de personajes reales, que es lo que diferencia en suma a una buena historia de toda esa basura que hay por ahí. Entonces llegó Ridley Scott y pensó que la historia quedaría mejor en el espacio, y es verdad que lo mismo da el mar o el espacio o un parque de dinosaurios, lo importante es que no se vea el monstruo más que en los momentos clave (...)
Anuncian que se va a rodar Alien 5. Pues muy bien, hombre. Y que será una precuela, palabro que está muy de moda pero que -constato- no está en la RAE. Pues vaya. Alien, la original, es una copia descarada de tiburón, que había sido un taquillazo unos años atrás gracias a una dirección soberbia, a unos actores impresionantes y a una partitura de dos notas, y simplemente recogiendo un monstruo de serie B pero rodeándole de personajes reales, que es lo que diferencia en suma a una buena historia de toda esa basura que hay por ahí. Entonces llegó Ridley Scott y pensó que la historia quedaría mejor en el espacio, y es verdad que lo mismo da el mar o el espacio o un parque de dinosaurios, lo importante es que no se vea el monstruo más que en los momentos clave (...)
Me tienta hablar de Alien pero en un ejercicio de autocontención sin precedentes no lo haré (hoy), y me voy a dedicar a poner a caer de un burro a Ridley Scott, un director en letras mayúsculas que hizo Blade Runner (oooooooh) y que, después de perpetrar Gladiator y de no ganar el óscar (pero sí fue la mejor película, cómo se come éso...), de la pataleta que se agarró, no ha parado de castigarnos con castañas pilongas de la talla de Hannibal o esta comedia romántica con Russel Crowe, que ya ni del nombre me acuerdo (...)
Y ahora ha resultado que la que se está rodando es Robin Hood, claaaaaro, hacía falta, si nada más hay quinientas versiones de Robin Hood, hay que hacer otra que va a ser la mejor, lo más de lo más, y por qué no otra de Sherlock Holmes, pues venga, y ¿qué tal una nueva trilogía de Alien con Vin Diesel? Ésto es la maravilla del séptimo arte amigos, un desparrame de creatividad, originalidad y talento; claro que casi mejor cuando no inventan, porque para originales, Tarantino. A ése me lo dejo para la próxima, que le van a silbar los oídos allá en el videoclub de Connecticut del que nunca debió salir.
-Menudo tío palizas - dijo Noomi-.




















