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19/5/10

La semana y media de Indiana Jones (I)

En Busca del Arca Perdida

Excarvando en el blog
El post sobre La Guerra de los Mundos del otro día (y sobre Spielberg, claro) me recuerda que hace ya tiempo que pretendo dedicarle un especial a mi arqueólogo favorito. Normalmente escribo sobre las películas que acabo de ver, en cine o en casa; pero con esta cuatrilogía (que es más bien una trilogía más uno) no va a hacer falta, porque me sé las películas al dedillo.

Sobre En busca del Arca Perdida, una de mis películas favoritas, ya escribí en la primera entrada de este blog. Seguramente hoy lo hubiera escrito de otra manera, pero, aunque estoy tentado de ponerme manos a la obra con un nuevo post, creo que lo justo es simplemente publicar el enlace a esa primera entrada. Ea, pues ya está. La foto va de propina. Por cierto, qué buenísimo final.





Una de las más gratas sorpresas de la cuarta entrega fue encontrarnos de vuelta en este almacén...

21/8/09

Magia

En busca del Arca Perdida
La primera entrada ha de ser para esta película. Las hay mejores, con mejores actores (mejor dirección lo dudo) y que seguramente tengan mejores diálogos y finales memorables. Pero si el cine, además de ser una sucesión de imágenes proyectadas sobre una lona blanca, tiene algo de mágico, es en esta película donde hay que detenerse. Y sí, en otras también, pero no en todas tenemos a Harrison Ford llevando fedora y látigo. Ahora son iconos, pero no estaba tan claro hace ya casi treinta años, cuando a estos tipos, a Lucas (que desde su divorcio en el 84 no ha vuelto a ser el mismo), a Spielberg (que sigue siendo el mejor narrador de la historia, el mejor director vivo), y a Lawrence Kasdan (que borda un guión magnífico), trazaron esta mezcla perfecta de humor, de aventura, de personajes con carisma, de escenas inolvidables. Dice mi novia (cariño, un beso) que se asustó el otro día un poco comprobando que me sé los diálogos de memoria. Es cierto (no todos, ya me gustaría), pero la verdad es que cada vez que la veo, descubro algo nuevo, algún detalle, o quizá soy yo el que la miro con una perspectiva distinta. Hace poco me di cuenta del mensaje pro-semita que contiene, y que yo, acostumbrado a verla desde niño, no había visto antes. Las tablas de Moisés dando buena cuenta del ejército nazi, en una suerte de venganza anticipada (así que al final le debemos a Indy el que Netanyahu no la monte más gorda todavía, porque claro, el Arca está en manos de "nuestros expertos"). En todo caso, McGuffin propagandístico o no, da igual. Da igual que haya escenas violentas, que los submarinos no vayan por encima del agua, yo qué sé, que sea una película de tiros o que no salga Bogart. Indiana aparece de entre las sombras enrollando su látigo en la selva, y, a partir de ahí, ya sea persiguiendo camiones a caballo, huyendo de las serpientes en el Pozo de Almas o cerrando los ojos en el momento justo, todo es una oleada de magia, una corriente de energía que anticipa el final apoteósico. Habrá a quien no le guste; ya lo siento por ellos.

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