Cosechador lunático
Qué difícil es sorprender en esto de la ciencia ficción. Esperaba yo mucho más de Moon, una película supuestamente “indie” hecha con buenos medios y con un actor que a mí me parece excelente, Sam Rockwell ( y como muestra, Asfixia, en un papel genial). Por desgracia, la película es un refrito de 2001, Blade Runner y, lo que es peor, El Sexto Día, con unas pizcas de La Mosca de David Cronneberg y del Solo Ante el Peligro particular de Sean Connery en el espacio, Atmósfera Cero. Así las cosas, y pese a su inteligencia por encima de la media, el interés se pierde pasados veinte minutos y ya no remonta, incluyendo un final nada convincente. Es una pena que el suspense desaparezca tan pronto, porque el director Duncan Jones, en esta su primera película, se muestra habilidoso y cuenta la historia con estilo clásico, sin efectismos (una historia insuficiente, poco creíble, y que llega justita a rellenar la hora y media que tiene la película). En esa espera de que algo pase, de que una nueva sorpresa o vuelta de tuerca anime la función, se nos pasa volando una cinta que tiene en su –aparente- modestia y falta de pretenciosidad su mejor baza.
Lo mejor: Sam Rockwell, y el principio prometedor.
Lo peor: que le falta mucha fuerza para igualar a las grandes del género.
Ser o no ser: Shakespeare en la luna.


