Cualquier
excusa es válida para traer al bueno de Wall-e por estas tierras, pero es que,
además, la banda sonora de Thomas Newman es magnífica. Os dejo esta escena
maravillosa como muestra de la magia del cine y del buen hacer de Pixar: dos
latas de chatarra, un extintor y la falta de gravedad, junto a cuatro notas
musicales, elevan a la categoría de arte lo que en principio es sólo otra
película para niños. Que viva Wall-E.
Basta la humanidad
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Cabría preguntarse por qué pasó desapercibida VISITORS, la obra con la que
Godfrey Reggio regresaba, en 2013, tras un largo periplo sin un título
rel...
Hace 18 horas

Me encanta esta película y desde que vi Brave la adoro más ¿Y por que? te preguntaras por que esta es mas original y más fresca.
ResponderEliminarUn saludo.
No soy muy de animación, aunque como papá me vea obligado a disfrutar de la misma más de lo que desearía, pero Wall-E me gustó bastante... debe ser que la "ética" Disney todavía no ha devorado la frescura de Pixar... bueno no sé ya te digo que soy bastante ignorante en estas cuestiones.
ResponderEliminarSaludos.