2/8/10

Cinco cosas que no me gustan de...

Toy Story 2
Con ánimo de fastidiar, y ahora que se estrena la tercera parte, me he repasado Toy Story 2, otra entrega de la sobrevalorada Pixar (cuyas películas, me pregunto por qué, siempre son tratadas por la crítica como obra maestra para arriba). Ahí vamos.

1. La Banda Sonora.
Randy Newman firma una partitura inspirada en la espantosa primera parte, con canciones baratas que sonrojan incluso siendo una película "infantil". El doblaje al castellano es simplemente patético, y la canción nominada al óscar, When somebody loved me, vomitiva.

2. Incongruencias de la historia.
Que estemos ante una fantasía en la que los juguetes cobran vida no significa que valga todo. Si Woody no puede saltar para abrir una puerta ni Buzz puede volar, un caballo de juguete no puede correr a 800 kilómetros por hora bajo un avión que está despegando.

3. Bromas escatológicas.
Eruptos y pedos que tal vez hagan gracia a los niños de dos años. Un poco más de glamour por favor.

4. La novia de Buzz.
Pues sí, había que buscarle novia no sea que nos pensáramos que los juguetes no tienen sexo, o, algo peor, ¡que Buzz es gay! Pestilente.

5. Escenas repetidas.
Hasta el infinito y más allá no tiene gracia, las piruetas de Buzz y su faceta neurótica de agente espacial ya las vimos en la primera parte. Los homenajes a Parque Jurásico, Star Wars, 2001 Odisea del Espacio y etc etc son un poco dudosos, pero la repetición de los personajes cerdito-hucha, marcianitos del coche y demás es ya empalagosa. ¿Es que no hay más juguetes por ahí?

A riesgo de terminar con un empacho de Woody y serpientes en las botas, nos vemos en el cine en Toy Story 3.


La mejor escena con diferencia es el cruce de la carretera bajo los conos. Muy bueno.

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