21/9/11

Nine




Añorando a Fellini
Unos años después del éxito del musical Chicago, Rob Marshall, coreógrafo reciclado en director y productor, se embarcó en la adaptación de Nine, un musical de Broadway inspirado en la pieza maestra de Fellini Ocho y Medio. Para ello reunió un elenco de lujo, en lo que parecía ser una apuesta segura. Sin embargo, la película fracasó estrepitosamente en taquilla. Diríase que, si Chicago resucitó el musical en la década del dos mil –al estilo Bob Fosse nada menos-, Nine lo enterró definitivamente. Y con toda la razón.

Si los actores son de lo mejorcito, el libreto del musical un éxito contrastado, y la inspiración nada menos que la Roma de los estudios Cinecittá, los sesenta y Fellini, el culpable del naufragio no puede ser otro que el director. Desperdiciar al mejor actor de la actualidad, Daniel Day-Lewis, que trata sin ningún éxito de imitar al Mastroianni del film de cabecera, y de hacer algo así como cantar, debería estar tipificado con varios años de cárcel. La jugada, amigo Marshall, no cuela dos veces: si en Chicago el montaje (digamos, más bien, trucaje) conseguía la ilusión de ver, por ejemplo, bailar claqué a Richard Gere, de este golpe nos hemos quedado muy lejos: erráticas y sin carisma, Judi Dench, Kate Hudson, Nicole Kidman o Penélope Cruz sucumben a la caída de brazos generalizada. Solamente Marion Cotillard y Fergie aguantan el tipo, y no era fácil porque sus personajes tienen un desarrollo plano y lineal como esas corbatas finitas y rectas que llevaba el añorado Marcello Mastroianni. Una película, en resumen, plagada de estrellas, pero sin alma alguna. En fin, lástima.

Lo mejor: la fotografía.
Lo peor: el desperdicio de medios y talento en una película que no consigue llegar al espectador.





Be Italian, my friend. O al menos imita a Mastroianni, si te atreves claro.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...